Recuerdos inconexos de mañana de invierno
Despertar cuando aún es de noche y ver cómo mi madre vestía a mi hermano medio dormido.
Patinar sobre la escarcha del césped del colegio, calándonos los zapatos, los calcetines, y dejando congelados los pies el resto de la mañana.
El olor de las castañas asadas mezclado con el sonido de los villancicos.
Salir corriendo al autocar y tener que volver corriendo otra vez para avisar a mi madre por el telefonillo de que los charcos se habían helado.
Echar vaho en los cristales de ese mismo autocar y escribir mi nombre al revés para que todo el mundo lo leyera desde fuera.
Entrar a clase de música después del recreo con los dedos tan ateridos que era imposible cambiar de acorde a tiempo.
Ir a la estación a ver todos los juguetes del mundo y tirarme horas mirando el tren eléctrico.
Jugar a bote con mis primas y esconderme detrás de un coche calándome las manos y dejándome las rodillas sobre la acera.
La casa de mi abuela los domingos por la mañana, la luz de la galería, los preparativos para ir a misa, mi madre pintándole los labios, el olor a su colonia mezclado con el del café con leche de mi abuelo.
Myu — 08-12-2005 22:02:29
Mataria por soltar un poco de vaho, mientras hago crujir el hielo de un charco, envuelta por ese olor que tiene el aire justo cuando va a nevar...
Purkinje — 08-12-2005 23:13:33
lulamy — 09-12-2005 10:16:25
mi madre también nos vestía medio dormidas... ahora soy yo la que viste.
Azena — 24-12-2005 15:27:00