De todo un poco
Pues parece ser que don catarro no se quiso perder mi fiesta de cumpleaños inexistente y se presentó sin avisar ayer por la mañana. Conclusión: hoy estoy hecha un trapo apolillado y sólo mantengo las suficientes ganas como para tomarme una sopita caliente y arrastrarme hasta la cama.
Ayer fue un día raro, tuve más felicitaciones que ningún año (o al menos tuve esa impresión), alguna con sorpresa de serie. Hubo ajetreo, hubo llamadas, mensajes, mails, comentarios (gracias a todos) y, claro, regalos. Con respecto a los regalos me he dado cuenta de una cosa: no sé si será por la edad o por el piso, pero desde hace un par de años observo una "terrible" tendencia a regalar cosas para la casa. Todo empezó en el mismo momento en que me hipotequé de por vida. Tengo que decir ante todo, que yo me compré un piso sin nada... bueno, miento, haber había mucha mierda, pero nada más, sin calefacción, ni agua caliente, con cocina bilbaina (de las de carbón)... y lo primero que hice fue reformarla entera... Pues a los dos días de comprarla me regalaron mi primer juego de cucharas de palo... y al día siguiente mis primeros paños de cocina... Oye, que ahora me vienen divinamente, pero es que estuve un año de obra, y durante ese tiempo fueron tan útiles como mi biblia escolar...
Iba a seguir contando tonterías, pero estoy muerta. Así que, sintiéndolo en el alma, voy a automedicarme un poco (como buena española) y a vegetar, que falta me hace. Espero no haberles contagiado nada aviar con mi charla. Otro día más y mejor, palabra.
Me parece muuuu mal que no mencionaras lo del catarro cuando te felicité, podría haberme metido contigo por ello :-P
Cuidate!
Jarva — 27-10-2005 11:02:47
bea — 27-10-2005 15:43:33
Amicus — 27-10-2005 20:27:53
siquis — 28-10-2005 00:05:03